Alcoholismo, un enemigo silencioso

Ámbito del caso
Atención hospitalaria (urgencias)
Motivo de consulta
Ingestión de fármacos. Intento de autolisis. Ansiedad.
Historia Clínica
Paciente de 61 años con antecedentes personales de enolismo crónico, HTA, obesidad, DM2 y hepatopatía crónica. La paciente refiere problemas familiares como el fallecimiento de su hermano mayor, el divorcio de su hijo y problemas del ámbito legal. Convive con su marido, quien constituye su principal apoyo. Penúltima consulta en Urgencias: crisis de ansiedad. La paciente acude demandando nuevo ingreso en la Unidad de Drogodependencias ante el riesgo de recaída al sentirse desbordada con problemas familiares. Se deriva al alta con recomendación de “pedir cita en Unidad de Desintoxicación”. Última consulta en Urgencias: malestar general. No pudo pedir la cita dado que la Unidad de Desintoxicación está cerrada. Esta vez viene acompañada de una vecina. Su marido la abandonó hace 2 semanas. Se deriva al alta con “volver si empeoramiento”.
Conclusiones (y aportación para el Médico de Familia).
El alcoholismo es un problema frecuente en nuestra sociedad. La deriva socioeconómica está convirtiendo a la población en más vulnerable y dependiente de cuidados y protección. Desde el servicio de Urgencias se prioriza la atención sanitaria en función del riesgo vital para el paciente, por lo que el riesgo de recaída no es condición suficiente para ingreso hospitalario. La derivación al alta probablemente fuera correcta, pero en ningún momento se proponen soluciones que alivien el sufrimiento de nuestra paciente. Desde el punto de vista del médico de familia debemos tratar de conocer las circunstancias que rodean a nuestros pacientes, su entorno, todo aquello que pueda influir en su calidad de vida. El alcoholismo es un problema complejo que debemos sospechar y tratar de intervenir desde nuestro día a día, quizá una intervención a tiempo pueda evitar que pacientes como en este caso consulten hasta 6 veces en el último año por ansiedad e intentos autolíticos, viendo disminuido poco a poco su apoyo familiar hasta haberse visto sola. El médico de familia debe ser una baza fundamental para la prevención y tratamiento de todas aquellas patologías físicas y psicológicas que son inabarcables desde Urgencias.
Palabras clave
Alcoholismo

Autores de la comunicación

Ana María Sánchez García
Médico Residente de 3er año de Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Albayzín. Granada

Antonio Jesús Rubio Domínguez
Médico Residente de 3er año de Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Gran Capitán. Granada

Maialen Berekoetxea Robador
Médico Residente de 1er año de Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Albayzin. Granada

Póster